En busca del método perfecto para aprender un idioma (I): Método de gramática y traducción


En busca del método perfecto para aprender un idioma (I): Método de gramática y traducción

En la entrada anterior os hablé de mi indignación por la hipocresía que hay a la hora de aprender una segunda lengua. Esta vez os animo a acompañarme en mi búsqueda de las mejores metodologías para aprender un idioma desde el punto de vista de una estudiante de lingüística.

Y es que, ¿cuántas veces nos han prometido hablar la lengua que fuese con el método de Pepita? ¿O que un amigo de otro amigo aprendió con el de la empresa de Fulanito? ¿Realmente sabemos de qué hablamos?

En realidad, los métodos para aprender idiomas están enfocados al fin que tiene el alumno de aprender un idioma, que puede ser tan diverso como alumnos que puede haber. Entre ellos podemos encontrar la necesidad de comunicarse de forma oral (ya sea en un ámbito de negocios o simplemente para relacionarse con la gente del lugar), de entender manuales en un idioma extranjero, de disfrutar al máximo de unas vacaciones fuera de nuestro país, etcétera.

Lo primero que me gustaría dejar claro es que no hay métodos malos ni buenos, sino fines diferentes a la hora de utilizar el idioma. Y esto es importante decirlo antes de presentaros el método de enseñanza al que he dedicado esta entrada: el odiado y maltratado por partes iguales Método de Gramática y Traducción.

Las clásicas clases de gramática, los ejercicios de traducción de textos desde el idioma elegido al propio, el estudio de largas listas de vocabulario... ¿Os suena? Sí, es el método de Gramática y Traducción (del inglés, Grammar-Translation Method) que se nos suele presentar como el peor de todos.

Tiene su origen hace varios siglos, cuando las personas cultas aprendían latín para comunicarse o leer textos sobre un tema específico. Como la gente que aprendía una lengua necesitaba ser capaz de leer y/o escribir, se creó el método de Gramática y Traducción, que se centra sobre todo en estos dos campos y deja de lado la comunicación verbal, no tan necesaria. Los alumnos que aprenden con este método consiguen un manejo instrumental del idioma escrito muy alto, y pueden llegar a leer y escribir textos complejos en un periodo más o menos corto de tiempo. Este es el método utilizado en la enseñanza pública en colegios e institutos españoles.

Llegado a este punto, creo necesario volver a señalar que no hay ningún método malo, simplemente diferentes necesidades por las que se aprende una lengua. En un mundo globalizado como el de hoy en día, la mayoría de los alumnos no buscan entender complejos textos en otro idioma, sino simplemente entender y hacerse entender en un entorno oral. Es decir, el método de Gramática y Traducción no responde a la necesidad comunicativa real de muchos alumnos, que buscan usar la lengua para comunicarse con clientes internacionales en potencia, ver películas en versión original o conseguir entablar relaciones de amistad con los hablantes de dicho idioma.

Sin embargo, si lo que buscas es ser capaz de entender y estudiar una rama del saber usando manuales en una lengua distinta a la tuya o poder redactar largos informes y textos académicos, no lo dudes: el método más útil que vas a encontrar es este.

Y tú, ¿has aprendido algún idioma usando el método de Gramática y Traducción? ¿Qué podrías decirnos sobre tu experiencia a la hora de aprender un idioma de esta forma?

Publicado por Estefanía Fernández García

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