Por qué he decidido no aprender más idiomas durante los próximos cinco años

Si mi yo de hace unos cuantos años leyese esto, estoy segura de que se llevaría las manos a la cabeza. Soy una gran amante de la lingüística y del aprendizaje de lenguas extranjeras y de hecho, me considero el «bicho raro» que en los típicos cuestionarios que dan cuando empieza un nuevo curso contesta a la pregunta de por qué estás estudiando este idioma con un «porque me gusta estudiar». Pero bueno, ¡yo estoy orgullosa de ello!

Desde que empecé a aprender inglés cuando era muy pequeña, nunca lo he visto como algo que uno está forzado a hacer, sino todo lo contrario: poder entenderse con personas de otros países e incluso ser capaz de escribir o hablar «en clave» y que solo un grupo de personas se enterase me parecía todo un juego. Siempre he pensado que cuantos más idiomas estudie, más feliz y más sabia voy a ser en el sentido de que seré capaz de dialogar con personas con distintos puntos de vista sobre cualquier tipo de tema, hacer nuevos amigos, conocer nuevas culturas... las razones por las que se suele aprender un idioma, vaya.

Por ello, el mismo día en el que mi hermano empezó a estudiar alemán, sentí unas ganas locas de apuntarme yo también. Puede que por envidia lingüística (¿eso existe?), porque es un idioma que se necesita para acceder a un trabajo en esta época en la que encontrarlo parece más que una utopía... El caso es que yo también quería empezar con esta lengua germánica.

Por qué he decidido no aprender más idiomas durante los próximos cinco años

Hace unas semanas estaba hablando con una amiga cuando se nos ocurrió que podríamos dedicarnos a dar nuestros primeros pasos con el alemán a través de un curso intensivo en el Centro Superior de Idiomas Modernos. Emocionadas, empezamos a hablar de cómo podríamos organizarnos para asistir juntas, ya que ambas queríamos y si era con compañía, mejor que mejor.

Sin embargo, tras reflexionar un poco y hablar con otra amiga, decidí que lo mejor era dejar aparcados el alemán, el chino y el noruego (y demás idiomas que se me fuese antojando aprender) por el momento. Era el momento de plantearse una serie de cuestiones antes de seguir estudiando idiomas sin ton ni son.

Así que después de pensarlo un poco, he conseguido crear mi lista de razones por las cuales no voy a aprender idiomas durante los próximos años. En el título he escrito cinco, pero en realidad me refiero a lo que entendemos por futuro a corto plazo:
  • Dinero: Sin caer en tópicos, se necesita dinero para casi todo en la vida... y aprender una lengua no es precisamente barato. Aunque no asista a clases (a pesar de que no soy demasiado partidaria de ello porque el sistema autodidacta no es para mí), siempre me harán falta buenos materiales de estudio que tendré que pagar de mi bolsillo (a no ser que encuentre una manera de que me paguen por aprender).
  • Y finalmente, la razón fundamental, que está en cierto modo relacionada con las dos anteriores: porque quiero tener un nivel más alto de los idiomas que hablo antes de empezar con otro. Soy estudiante de español (una nunca deja de aprenderlo, y más ahora que me estoy formando en ELE), inglés, francés y japonés, y no me gustaría quedarme con un nivel básico o intermedio, sino que quiero tener el nivel más alto posible. Lógicamente, aunque nunca se termina de aprender otro idioma, sí es cierto que cuanto más tiempo (y dinero) le dedique, más cerca estaré de mi meta. Con cinco, seis o siete lenguas, profundizar en todas se convierte en una misión casi imposible.

Por qué he decidido no aprender más idiomas durante los próximos cinco años

Así que, en definitiva: he decidido que por mi más que escaso tiempo libre, mi bolsillo y sobre todo, por las ganas de querer ir hasta el final en las lenguas que ya conozco, no voy a embarcarme en otra aventura de estudio para poder perfeccionar aún más los que estoy haciendo (veremos cuánto tiempo me dura esta decisión). Lo que tengo claro es que no me gustaría dejar ninguna en el «infame» nivel intermedio, sino que me gustaría llegar hasta el final de cada una de ellas. Sé que es un proyecto ambicioso, pero de ilusiones también se vive, ¿no? :D

Y no quería terminar esta entrada sin antes dar gracias a Blanca, por apoyarme y ser mi modelo a la hora de cuestionarme si debía seguir aprendiendo más y más lenguas y a Patricia, por ayudarme a esclarecer mis ideas y frenar mis impulsos de aprendizaje ;)

Me gustaría poder contar también con tu opinión: ¿crees que hago mal tomando la decisión de no aprender idiomas en un futuro próximo (sobre todo dejando a un lado idiomas tan importantes laboralmente hablando como el alemán y el chino)? ¿Alguna vez te has visto en la situación de no seguir estudiando otras lenguas porque creías que ya tenías bastante con las que sabías, o quizá porque no tienes más tiempo?

Fuentes de las fotografías: Jeff Coons y Greatist