Por qué el doblaje es culpable de que no sepas idiomas y cómo puedes remediarlo

Este es un post invitado de Cecilia Hernández (periodista).

Me pide Estefanía que escriba este artículo sobre el aprendizaje del inglés precisamente en una semana en la que vuelvo a estar sensible con el tema. Sensible porque, pese a que el tiempo no me sobra y últimamente paso por tuiter deprisa y a ratos, he sido testigo de algunas conversaciones allí que me han puesto los pelos de punta. Algo de una huelga de actores de doblaje –confieso que no me he enterado bien del porqué del asunto– y las consecuencias que podría tener han levantado la habitual polvareda tuitera sobre qué es mejor, la versión original o la doblada, los subtítulos en castellano, inglés o swahili o las series españolas o las extranjeras. Yo, desde mi posición de estresada trabajadora del 2014 español, no he podido entrar al trapo como me hubiera gustado pero aquí estoy, aquí he llegado y aquí lo voy a soltar todo sin paliativos.

El doblaje es el culpable de gran parte de nuestros males. Al menos de aquellos relacionados con el aprendizaje de idiomas. Hala, ya lo he dicho.

Por qué el doblaje es culpable de que no sepas idiomas y cómo puedes remediarlo
Entiendo su defensa, conste en acta. Entiendo que hay personas que no pueden ni quieren ni necesitan la versión original. No entiendo, en cambio, que la gente de, pongamos, 50 años hacia abajo se aferre al doblaje. Veo esta práctica, por tanto, como un residuo de la sociedad de antaño que debería desaparecer cuando desaparezca la generación que aún lo necesita. Porque sí, yo entiendo que a los 75 no tengas ganas de aprender inglés y que la voz real de los actores te la traiga al pairo. Claro que lo entiendo. No lo hago, en cambio, con la gente de treinta y tantos que usa esos mismos argumentos.

Ver películas en versión original tendría que ser una parte esencial de la educación de los ciudadanos. Lo dice alguien que se ha criado con el doblaje. Alguien que aún identifica a Constantino Romero con Clint Eastwood. Pero he salido de ahí, con esfuerzo, ganas y dolores de cabeza, sí, pero he salido. Ahora no voy al cine porque no soporto el cine doblado, porque tengo la sensación de que me están estafando. ¿Si el cine fuera en versión original, iría? Indudablemente, sí.

Triste es, lo sé bien, que mi posición con respecto a este tema sea minoritaria. Triste para el país en general, donde sólo hablan bien idiomas los que tienen una capacidad económica suficiente para soportar cursos, intercambios en la adolescencia y estancias en el extranjero. Cierto es que las cosas están cambiando poco a poco, y que las secciones bilingües de la educación pública cumplen su función –tengo compañeros adolescentes en la escuela de idiomas y doy fe de que yo a su edad no alcanzaba ni de lejos su nivel–, pero me sigue faltando algo. Algo que quizás está relacionado con todo aquello que no sólo es el idioma que aprendes cuando aprendes un idioma. Cultura, modo de ver las cosas, apertura de mente. Todo eso que el doblaje cercena, aniquilando como hace sin escrúpulos expresiones, dichos, referencias culturales que aquí no comprendemos, cosa que nunca haremos porque no nos dan la oportunidad. 

A no ser que, claro, tomemos esa oportunidad por nosotros mismos y no esperemos a que instancias superiores nos la otorguen. Que es lo que servidora y mucha otra gente hace.

¿Qué he hecho yo para aprender inglés? Ver series en versión original. Ni más ni menos. He estudiado, sí, durante muchos años, los verbos irregulares, la gramática y la pronunciación vía los raritos signos de la fonética. He cumplido con los mandamientos de toda buena estudiante y seguía sin tener ni idea de inglés. Hasta que el mundo seriéfilo me atrapó y entré, radicalmente, en una nueva dimensión en la que aprendes sin saber que aprendes. Pero aprendes. Porque sólo, disculpadme la repetición, has aprendido inglés (o cualquier otro idioma) cuando no tienes que pensar para hablarlo, cuando tu cerebro responde ante circunstancias cotidianas de la vida con expresiones en inglés o cuando te sientas ante un examen y lo haces sin dificultades, pensando cómo es que, de repente, te parece tan fácil esto de la jerga de Shakespeare.

Todas esas sensaciones vienen de lo mismo. De horas y horas de series. O películas. O documentales. Lo mismo da.

Y al principio cuesta, claro que sí. Por eso es mejor comenzar con series de capítulos cortos y
subtítulos en español. Poco a poco, esto viene solo, aparecerán otras series, otros mundos. Y llegarán los subtítulos en inglés, que a mí me parecen imprescindibles, para no sólo domesticar el oído, sino también para asimilar la gramática, las expresiones y el vocabulario.

Por qué el doblaje es culpable de que no sepas idiomas y cómo puedes remediarlo

Aquí no vale el ‘no tengo tiempo’ o ‘es que no me entero de nada’. Todos tenemos tiempo si sabemos sacarlo, si le echamos interés. O si renunciamos, directamente, a la televisión patria. Yo lo he hecho. No veo, apenas, tele española. Y sigo viva. Y soy más feliz. Con la de series interesantes, buenas, bien hechas, divertidas y/o instructivas que hay por ahí afuera, ¿para qué quiero el pan y circo que me venden los canales de este país? Y si no te enteras de nada, échale más ganas hasta que lo hagas. Verás qué bien te sientes. Perseverancia y esfuerzo, de ahí es de donde se sacan resultados.

Por supuesto, quede claro que mi nivel de inglés está muy lejos aún de ser bueno del todo. Aún me queda que avanzar, sobre todo en el speaking, que no lo domino como debiera. Pero el inglés y su aprendizaje ya forman parte de mi vida y van a seguir haciéndolo. Y me da rabia, confieso, ver que algo que hoy en día está al alcance de todo el mundo no sea (más) mayoritario. Que mucha gente válida aún se niegue a dar el paso, aún tenga reparos de todo tipo y que utilice los mismos argumentos de siempre. ¿De qué me vale estudiar la gramática si en el examen me preguntan otras cosas? ¿Por qué el profesor no me ayuda más? ¿Por qué las clases no son más divertidas?

Aprender inglés de verdad no depende ni de la gramática, ni de los profesores ni del tipo de clases al que asistas. Es evidente que estos tres factores son importantes, pero no determinantes. Es bueno tener una base gramatical, un profesor que te oriente e ir a clase, sí. Pero si tú no trabajas por tu cuenta, en tu casa, si no te tomas en serio el idioma, si no te comprometes con su aprendizaje y lo incluyes en tu vida, si no lo interiorizas y haces de ello algo más de tu día a día, no hay nada que hacer. Al menos para aprobar los niveles más allá del B2.

Estos son mis consejos: hacer del aprendizaje un modo de vida, conseguir que te interese, sentir que te nutre intelectualmente y te divierte. Abrir la mente y despertar la curiosidad. Sólo así se puede avanzar. Let’s go!

Fuente de la primera fotografía: Anatenea

Publicado por Estefanía Fernández García

1 comments:

Me veo en la necesidad de comentar el porqué de esta entrada, así que voy a ello:

La verdad es que yo NO estoy en contra del doblaje. Respeto a la gente que ve series, películas dobladas y también a las que no lo hacen. De hecho, el título de la entrada es simplemente un pequeño resumen de la opinión que vierte aquí la autora. Si la he incluido es porque me parece interesante poder contar con la opinión de una persona que lleva aprendiendo un idioma bastantes años y que no está relacionada ni con el mundo de la traducción ni con el de la enseñanza de idiomas. De hecho, el doblaje no es aquí más que una excusa para abordar el tema del aprendizaje de lenguas extranjeras. Y quien solo vea esta entrada como un acto de desprecio gratuito hacia la industria se está equivocando por completo. Pero en fin, tratándose de un tema polémico como es, veo natural que haya gente que pueda estar o no de acuerdo o que la vea con malos ojos.

Para complementar de alguna manera esta entrada, os dejo algunos artículos muy interesantes que defienden justo el punto contrario. Al final, ser objetivo es lo que nos hace podernos pronunciar al respecto de un tema de forma óptima.

http://www.fueradeseries.com/si-no-hablas-idiomas-jodete-la-culpa-es-del-doblaje/
http://revistaberlin.com/doblaje-problema-aprender-idiomas/

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